Hace unas semanas la marca alemana Audi anunció que su modelo R8 incluirá en su equipamiento de serie los primeros faros completos de tecnología OLED, los cuales garantizan una potencia de iluminación de 6 mil grados Kelvin, la misma de la luz del día.

Días después se notificó que la estadounidense Cadillac equipará a su nuevo modelo Escalade también con faros OLED, y que en la misma vía se encuentran otras importantes marcas, como Jaguar, Porsche, Passat (de Volkswagen) y Maxima (de Nissan), entre otros. Vehículos costosos como los mencionados, hasta hace poco tiempo empleaban faros de halógeno y/o de xenón, y paulatinamente han incorporado OLEDs por las enormes ventajas que ofrece.

No es nuevo Es importante señalar que la tecnología OLED se había utilizado previamente en luces de freno para la iluminación en la parte posterior de ciertos vehículos. En 2003, Audi presentó una luz de niebla con la forma de una tira de OLEDs, además sus modelos “Nuvolari quattro” y el “Le Mans quattro” mostraron los primeros faros completamente de OLED.

A ello le siguieron detalles adicionales de refinamiento en los sistemas de iluminación y en la geometría de los faros. Ahora bien, para que Audi hiciera el lanzamiento del primer faro OLED en la parte delantera necesitó de un permiso por parte de la Unión Europea que requirió un reporte muy detallado de esta tecnología.

Los beneficios de la tecnología OLED empiezan por un bajo consumo energético (50 watts para la luz de cruce y 6 para la luz diurna, esto es ¼ de energía en comparación con las luces ordinarias ); además tienen una vida media de más de 100 mil horas de trabajo, lo que corresponde a unos 12 años de uso continuo. En otras palabras, debido al bajo consumo y larga duración de los diodos, el cableado del vehículo es más fino y los elementos generadores de electricidad son más pequeños, lo que supone un ahorro económico considerable. Por si fuera poco, un OLED o grupo de ellos puede ser sustituido en caso de mal funcionamiento, sin necesidad de suplantar todo el faro, como ocurre actualmente con los de xenón.

Asimismo, la tecnología OLED produce una luz totalmente blanca, similar a la iluminación de día, lo que se traduce en una mejor visión y percepción de la profundidad y los detalles, y una mejor adaptación a la capacidad visual nocturna del ojo humano. A nivel estético, los OLEDs pueden dar un toque más moderno al vehículo que el resto de tipos de focos.

Los faros incandescentes (incluyendo los de xenon y krypton) pierden el 90% de energía al transformarse en calor, mientras que en los OLEDs, casi en su totalidad la convierte en luz. Finalmente, un aspecto técnico importante es que la nueva luminaria cubre todas las zonas, debido a que los múltiples diodos crean aéreas de luz que se superponen.

¿De cuántas marcas hablaremos el próximo año que han incorporado tecnología OLED? Consulta nuestro artículo “BMW y su nuevo modelo de luces” para conocer más información sobre las luces OLED.

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