¡Qué tiempos aquellos en los que todos podían regresar a comer a su casa rico y normalmente saludable! Por las distancias, el tiempo y también por la flojera (no nos hagamos) mucha gente tiene echarse una buena parte de su presupuesto en comida para el trabajo.

La comida es realmente importante no sólo porque es un costo importante y un área de oportunidad para reducir gastos, sino porque una buena alimentación también te ahorra otros gastos futuros (tratamientos médicos, no comprar ropa sólo porque ya estás dando el botonazo) y hasta tiene que ver con tu productividad.

Presta atención a estos tips, te pueden ayudar si sufres por qué comer en el trabajo y tu presupuesto es ajustado.

1.- Elige las comidas que vas a hacer fuera.

Ok, quizás no puedas llevarte comida todos los días, pero quizás dos o tres veces para la semana sí puedes y perdón, pero el desayuno y la cena no necesariamente tienen que ser del “OXXO”, el puesto o los tacos de la esquina (Los mexicanos nombramos a los tamales como nuestro desayuno favorito pero luego no hay que quejarse de esa llantita).

2.- Cocina un día a la semana

Distribuye las raciones que te llevarás diariamente a tu trabajo. Nos da una flojera del terror cocinar todos los días, pero si uno solo coces verduras, haces salsas que luego puedas combinar con otras cosas o haces dos sopas que alternes en la semana, la verdad es mucho más sencillo.

3.- Coordinarte con otros compañeros del trabajo/oficina.

Puede ser que cada día le toque a uno llevar un platillo para compartir o que entre todos contraten a alguien que les cocine y les lleve la comida para que les salga más barato. Esta segunda modalidad tiende a ser muy buena ya que el gasto se distribuye y es un ahorro considerable.

4.- Aplica el “plato inteligente” o “plato único”.

Ósea, incluye todos los grupos de alimentos en un sólo platillo en las proporciones adecuadas. Sobre todo en ensaladas buenísimas con pasta o arroz y carne, pollo, tofu o leguminosas. Ojo, cuida las proporciones, no te atasquen de arroz y medio kilo de chícharos + 2kgs de carne porque entonces ya no fue balanceado.

5.- Ojo con las “botanas”.

En lugar de comer papitas, tamales, dulces, donas etc… en la tiendita cada que puedes, lleva frutas, verduras, barritas y nueces de tu casa. Aparte de que es más nutritivo, te puedes ahorrar los 3 kilitos anuales que puedes subir si te da por empacarle fuerte a las golosinas en la oficina. Muchos usan la ida a la “tiendita” o al café para distraerse, pero puedes darle la vuelta por la colonia o ir a comer algo más nutritivo será más agradable que sólo consumir azúcares, grasas o harinas.

6.- Usa redes sociales.

Úsalas para buscar lugares distintos para comer, más saludables y a buen precio promociones que pueden alivianarte si ya vas a comer fuera. Hay zonas donde es caro comer, pero unas calles más quizá existan opciones distintas a los restaurantes de cadena que pueden ser accesibles, nutritivos ¡y no te aburres de comer siempre lo mismo!

7.- Come en tus tiempos

El mayor problema que tenemos los mexicanos es no comer a nuestras horas, por tener mucho trabajo, no sabes que comer, no sabes donde ir y optas por comer cuando ya casi estés por un desmayo, esto es malo más que nada por que a largo plazo tendrás problema, a corto plazo es subir mucho de peso lo cual descontrola tu sistema. Sin embargo entre estas recomendaciones comer entre 4 y 5 veces al día por raciones pequeñas nutritivas que pueden ser tu ritmo para alimentarte y mantener un equilibrio. Sobre todo leguminosas, fruta, carne blanca y cosas sin mucha mantequilla o aceite.

Con hábitos como estos puedes ahorra hasta un 75% de lo que generalmente gastas al mes, así que tu dinero puede destinarse a otros planes gracias a un ahorro por esta acción. Además de que mejoran tus hábitos alimenticios y previenes futuros problemas. Sigue con medidas de este tipo y notarás un cambio en tu vida. #GodínQueSeRespeta sabe ahorrar su quincena y comer rico, sano y economico. 

¿Qué otro tip conoces o que es lo que tu aplicas?

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