¿Padeces de migraña? Esto es lo que necesitas saber
¿Qué es la Migraña?
Migraña viene de la palabra hemicrania: emi- mitad, cranea- cabeza. La migraña es un trastorno neurológico, de nuestro sistema nervioso, que causa un severo e insistente dolor de cabeza, generalmente en uno de los dos lados de la cabeza. Este dolor viene acompañado de otros síntomas.
La migraña es una enfermedad de origen genético, es decir, se hereda de padres a hijos, de abuelos a nietos o de tíos a sobrinos. Al ser una enfermedad genética, esta no se cura; se trata de un padecimiento orgánico, o sea, real.
Este artículo contiene:
¿Cuáles son las causas?
Las causas exactas de la migraña aún se desconocen, aunque existen teorías que apuntan a que son el resultado de cambios en el tronco encefálico y sus interacciones con el nervio trigémino, una vía principal del dolor. Se creía que las cefaleas tienen un origen vascular, pero diferentes estudios demostraron que el dolor comienza en el cerebro mismo e implica varias vías nerviosas, además de que surgen ciertos desequilibrios químicos cerebrales.
Entre estos está que, al sufrir un ataque de migraña, los niveles de serotonina disminuyen. Por otro lado, se dice que los cambios en la dilatación de los vasos sanguíneos están involucrados.
Se creía que las cefaleas tienen un origen vascular, pero diferentes estudios demostraron que el dolor comienza en el cerebro mismo e implica varias vías nerviosas.
Existen factores en tu entorno que disparan el dolor, como podrían ser ciertos alimentos, situaciones de estrés, clima (calor o frío), el sol; todos pueden ser causantes de la migraña. Depende de cada individuo concientizar cuáles son sus disparadores personales.
Existen algunos indicadores específicos y depende de cada persona cuáles son los que le afecten; estos pueden ser:
- Hormonales: Específico en mujeres, estos pueden ocurrir alrededor del periodo menstrual.
- Emocionales: Estos podrían ser el estrés, la ansiedad o la excitación.
- Físicos: Como el cansancio, la falta de sueño, la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar) o una mala postura.
- Dietéticos: Una dieta pobre o irregular, por falta de hidratación, por la ingesta en exceso de café o el consumo de algunos alimentos como chocolate, frutas cítricas o lácteos concentrados, quesos fuertes.
- Ambientales: Luces brillantes, humo de tabaco, las pantallas que parpadean, olores fuertes o cambios atmosféricos bruscos.

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¿Cuáles son los síntomas de la migraña?
El principal y más molesto síntoma es el dolor fuerte y punzante en uno de los lados de la cabeza; en algunos casos es de ambos lados. El dolor es variable y puede ir aumentando y empeorando con el movimiento; este puede durar desde 4 horas a 6 días.
La migraña, siendo un dolor incomprendido, viene acompañada de diferentes síntomas:
- La fotofobia: molestia a la luz.
- La fonofobia: incomodidad o molestia al ruido.
- Náusea, vómito.
- Sudoración.
- Debilidad.
- Falta de concentración.
- Sensación de frío o calor.
- Dolor abdominal.
De acuerdo a la asociación de cefalea, debemos tener dos de estos síntomas más el dolor para que se considere migraña. De ahí es que se le llame el dolor incomprendido, porque las personas que no lo han padecido no entienden lo incapacitante que es.
Fases o etapas de la migraña
No es necesario que pases por todas las etapas, pero es mejor que identifiques en cuál te encuentras para atenderte a tiempo y saber qué medidas tomar.
- Pródromos o previo dolor: Esta fase suele presentarse horas antes e incluso días previos a la migraña. Puedes llegar a presentar cambios de ánimo, niveles de energía bajos, falta de concentración o apetito mayor por alimentos dulces.
- Aura: Esta es una fase inicial que va en un aumento gradual y llega a durar de 20 a 60 minutos. Estas son advertencias temporales y solo 1 de cada 4 personas las tiene. Los síntomas más característicos son visuales, con destellos de luz, patrones en zigzag acompañados de puntos ciegos. Por otro lado, se sienten hormigueos o pequeñas agujas que van de la mano hasta la cara, labios y lengua.
- Fase del dolor: Se trata de la etapa del dolor; aquí es en donde se presenta el dolor constante y punzante, acompañado de los síntomas previos como las náuseas, los mareos, vómitos y la sensibilidad a la luz. Esta puede durar entre 4 y 72 horas.
- Recuperación: Esta es la última etapa y es la fase después del dolor; las personas se pueden sentir cansadas y desconcentradas. Algunos describen esta sensación como resaca.
¿Cuál es el tratamiento para la migraña?
Aunque no existe un tratamiento que cure la migraña, podemos realizar cambios conductuales en nuestro estilo de vida, para que con ellos prevengamos los síntomas de la migraña y los ataques.
- Relájate, es importante que reduzcas el estrés, toma las cosas con más calma y no te lleves los problemas del trabajo a casa.
- Ten buenos hábitos a la hora de dormir, lleva buenos patrones de sueño.
- Bebe mucha agua durante el día; es importante que te mantengas hidratado.
- Realiza actividad física; realizar ejercicio hace que tu cuerpo libere endorfinas y demás sustancias químicas que ayudan a la ansiedad y depresión.
- Evita ciertos alimentos: Existen varios alimentos detonantes, pero deberás ser cauteloso y observador, ya que estos varían en cada persona.
Si ya estás sufriendo del dolor, existen medicamentos bajo prescripción médica con antiinflamatorios no esteroides o medicamentos betabloqueantes o bloqueadores de los canales de calcio.

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¿No tratar la migraña tiene consecuencias médicas?
Sí. No tratar la migraña no suele causar por sí solo un daño cerebral permanente, pero dejarla sin diagnóstico o manejo puede traer consecuencias importantes, especialmente si los episodios son frecuentes o cada vez más intensos.
Las principales consecuencias pueden ser:
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Mayor frecuencia y cronificación: Una migraña episódica puede evolucionar a migraña crónica, que se caracteriza por presentar dolor de cabeza 15 o más días al mes durante al menos tres meses. Los ataques frecuentes y mal controlados pueden favorecer esta progresión.
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Más dolor y discapacidad: Los ataques pueden durar entre 4 y 72 horas y provocar náuseas, vómito, sensibilidad a la luz o al sonido, cansancio y dificultad para concentrarse.
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Afectación de la vida diaria: Puede perjudicar el trabajo, los estudios, el sueño, las relaciones y la calidad de vida.
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Uso excesivo de analgésicos: Algunas personas intentan controlar el dolor tomando medicamentos con demasiada frecuencia, lo que puede provocar cefalea por sobreuso de medicamentos y empeorar el problema.
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Mayor impacto emocional: La migraña se asocia con una mayor frecuencia de ansiedad y depresión, aunque esto no significa que una cause necesariamente la otra.
También es importante no asumir que todo dolor de cabeza es migraña. Se debe buscar atención médica urgente si aparece un dolor súbito y extremadamente intenso, si es el peor dolor de cabeza de la vida, o si se acompaña de debilidad, dificultad para hablar, pérdida de visión, desmayo, confusión, fiebre o rigidez de cuello.
Si las migrañas son recurrentes, cambian de patrón, duran más de lo habitual o interfieren con las actividades, conviene consultar con un médico o neurólogo. Hay tratamientos para controlar los ataques y, cuando son frecuentes, reducir su aparición.
Te damos algunos remedios naturales:
Cuando uno padece de migraña, busca soluciones incansablemente, y es que tener un dolor tan punzante en la cabeza junto con otros síntomas no es nada divertido. Enlistamos los mejores y más sencillos remedios.
1. Jengibre: Este tiene propiedades antiinflamatorias; por esto se recomienda contra la migraña. Es muy sencillo: solo deberás diluir un tercio de cucharadita en polvo en una taza de agua o puedes masticar un pedazo de raíz de jengibre crudo.
2. Hielo: Coloca una bolsa con hielo en tu cabeza o empapa una toalla con agua fría y colócala en la frente, o si el dolor ya es un poco más fuerte, coloca una bolsa de hielo en los pies; esto para alejar el flujo sanguíneo de la cabeza hacia los pies.
3. Vinagre de manzana: Este se recomienda, ya que es un producto que se asocia con la desintoxicación y la regulación de la presión arterial alta; se recomienda diluir dos cucharadas de vinagre en un vaso de agua y beber poco a poco.
4. Aceite de lavanda: Este aceite es conocido por su capacidad sedante; por ello se recomienda para calmar la crisis aun ya iniciada; esta funciona como aromaterapia.
5. Manzanilla: Esta planta alivia los vómitos y tiene propiedades sedantes; debes hacer una infusión con 2 o 3 cucharadas de flores secas en una taza de agua caliente.
6. Menta: Esta se recomienda porque es digestiva, antiinflamatoria y calmante; debes beber una infusión de menta fresca (20 gramos por cada ½ litro de agua) o una cucharadita de menta seca por taza.
7. Papa: Deberás colocar una rodaja de papa en cada sien y otra en el entrecejo.
Y bien, ahora que ya sabes todo sobre la migraña, si padeces de estos dolores, relájate. Ya sabes cómo prevenirte, pero si conoces a alguien que lo sufre, compréndelo y mejor regálale un té.
Preguntas frecuentes
Actualmente, la migraña no tiene una cura definitiva, pero existen tratamientos y medidas preventivas que ayudan a reducir la frecuencia, intensidad y duración de los ataques. El tratamiento debe ser indicado por un profesional de la salud, especialmente cuando los episodios son frecuentes o incapacitantes.
La migraña suele causar un dolor intenso, pulsátil o punzante, que puede presentarse en uno o ambos lados de la cabeza. También puede acompañarse de náuseas, vómito, sensibilidad a la luz, al ruido o a ciertos olores. Sin embargo, solo un profesional de la salud puede realizar un diagnóstico adecuado.
Un ataque de migraña puede durar entre 4 y 72 horas si no se trata o si el tratamiento no es efectivo. Algunas personas pueden experimentar síntomas previos o posteriores al dolor, como cansancio, cambios de ánimo, dificultad para concentrarse o sensación de agotamiento.
Los factores desencadenantes varían de una persona a otra. Algunos de los más comunes son el estrés, la falta o el exceso de sueño, la deshidratación, los cambios hormonales, el ayuno, ciertos alimentos, las luces intensas, los olores fuertes y los cambios bruscos de clima. Identificar los detonantes personales puede ayudar a prevenir algunos episodios.
Es recomendable consultar a un médico cuando las migrañas son frecuentes, cambian de intensidad o patrón, duran más de lo habitual o interfieren con las actividades diarias. También se debe buscar atención médica inmediata si el dolor aparece de forma súbita y muy intensa, o si se acompaña de debilidad, dificultad para hablar, pérdida de visión, confusión, desmayo, fiebre o rigidez de cuello.
Sobre el autor
verificadoSoy comunicóloga con 6 años de experiencia, principalmente en marketing digital. Durante mi experiencia, me he involucrado en la producción y ejecución de estrategias para diferentes marcas.