Historia de los Seguros en México

Actualmente está la historia de los seguros en México está dominado por muy pocas y poderosas empresas y la participación del producto interno bruto (PIB) nacional es apenas el 2.3% al cierre de los últimos 3 años, esta cifra es inferior a otras naciones como Chile y Brasil en donde el porcentaje es de 4% y 3.5%, en Estados Unidos es de 8.1%, mientras que en Gran Bretaña es de 11.8%.

El Crecimiento del sector asegurador en el país ha ido en aumento, pero a una velocidad baja, en el año de 1990 las inversiones ascendieron a 860,600 millones de pesos. Según datos de la Asociación Mexicana de instituciones de Seguros (AMIS), las primas en seguros de vida aumentaron un 9.1% en el primer semestre en México.

Los factores que han ido contribuyendo al bajo crecimiento del sector asegurador en el país se debe a la escasa cultura que se tiene en la previsión de riesgos.

La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas registró un total de 104 aseguradoras, de las cuales siete compañías (Metlife, GNP, AXA, Inbursa, Seguros Banamex, Bancomer y Mapfre) acaparan 54 por ciento del mercado. Del total de las aseguradoras que hay en el país, el 63 por ciento cuenta con participación de capital extranjero y manejan una cuota de 70 por ciento del volumen de primas.

¿Cómo funcionan los Seguros en México?

En caso de sufrir un evento desfavorable, contar con algún tipo de seguro te podrá ayudar a disminuir el desembolso monetario que ocasionan dichos eventos. Las aseguradoras en México te brindan diferentes tipos de seguros, ante la posibilidad de perder un bien que te sería difícil recuperar en corto plazo. Te damos una lista importante de tipos de seguros en México que se comercializan actualmente:

  • Seguro de Vida: Cuando la persona que contrató el seguro fallece, la suma asegurada se entrega a las personas que hayan sido nombradas como beneficiarios.
  • Seguro de Educación: Funciona como una protección, al finalizar el tiempo pactado en el contrato, se entrega una cantidad fija a los hijos de la persona que contrató el seguro para que puedan concluir sus estudios.
  • Seguro de Ahorro: Al trabajador se le entrega de por vida una cantidad de dinero o renta vitalicia, y en caso de fallecer, pasa a las personas que hayan sido nombradas beneficiarios.
  • Gastos Médicos Mayores: Cuando la persona asegurada llega a sufrir algún accidente o enfermedad terminal cubierto en la póliza, la aseguradora paga los gastos de hospitalización y médicos que necesite hasta por el límite de la suma asegurada, en algunos casos por fallecimiento.
  • Seguro de Salud: Cuando la salud del asegurado se vea comprometida, cubre las consultas con médicos de primer contacto, con especialistas y exámenes de laboratorio, plasmados en la póliza.
  • Seguro de hogar: Reduce los gastos al cubrir los daños ocasionados por un incendio, terremoto, inundación o robo o cualquier desastre natural. Ya sea que quieras proteger la estructura física de tu vivienda o también tus bienes de valor, como muebles y accesorios. Aunque rentes, puedes asegurar tus pertenencias y tienes la posibilidad de contratar una cobertura de responsabilidad civil que responda económicamente en caso de que seas responsable de algún siniestro que afecte la propiedad de terceras personas.
  • Seguro de autos: Además de proteger tu automóvil, también lo hace con la integridad de las personas que van dentro en caso de algún siniestro. Las coberturas más comunes de este tipo son:
    1. Daños materiales: en un choque
      Robo total del automóvil: En este caso la compañía con la que contrataste el seguro te paga la suma que hayas asegurado
      Responsabilidad civil: Si te ves involucrado en un accidente, te ampara por los daños que puedas causar a terceros en su persona o en sus bienes, ya sea por accidente o por muerte
      Gastos médicos: Si necesitas atención médica o alguno de los demás ocupantes del auto, cubre los gastos
      Asistencia legal: Ya sea un abogado, trámites legales, pago de fianzas, entre otros
  • Seguro para empresas: Para que tu empresa no sea afectado por robo, incendios, inundaciones, sismos, desastres naturales, queda protegido. Cualquier negocio se puede asegurar (tiendas de abarrotes, papelerías, restaurantes, carnicerías, ferreterías, empresas grandes, entre otras).

  • ¿Los mexicanos contratan Seguros en México?

    Se debe a la cultura del seguro y tiene una relación directa con la oferta que las compañías aseguradoras le hacen a la población, se deben incluir las condiciones y variables económicas, pero en términos generales, es un excelente manera de invertir para tener asegurado tu patrimonio.

    No solo es un problema en México, en realidad en todo América Latina, el crecimiento es del 14% según datos del estudio que realizó fundación Mapfre en conjunto con la AMIS y el mercado asegurador latinoamericano.

    Los 19 países analizados en el informe, el desarrollo de dichos países en economía interna confirma el potencial de desarrollo de la actividad aseguradora en cada región.

    En el adelanto que nos dan del primer semestre del 2012, señala que el mercado creció 19% con respecto al primer semestre del 2011. El estudio de se ha convertido en el referente para entender la evolución de los sectores aseguradores en América Latina.

    Por otra parte, Brasil continúa siendo el mayor mercado de la región, con una cuota del 43.1%, seguido de México, que alcanza el 15.2% del total de la actividad aseguradora de la región, además de Argentina y Puerto Rico, en el tercero y cuarto lugar (7.8 y 7.6%, respectivamente).

    El nivel de la importancia que les brinda las aseguradoras a los programas de promoción de cada producto, al tiempo que se genera la conciencia entre la población de cada beneficio de tener un seguro, por ejemplo, un seguro de hogar, un seguro de automóvil, o un seguro específico para enfermedades terminales.

    Existen más de 20 aseguradoras en México que brindan y facilitan la vida en cuanto a prestarnos a la preocupación para aquellas situaciones que no sabemos que pueda suceder en cualquier momento.

    No es difícil imaginar las reacciones que podríamos tener ante eventos fuera de lo habitual, como tampoco nos encontramos preparados para enfrentar los gastos que involucra una enfermedad, o una pérdida de una casa, accidente, entre otros sucesos.

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